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SÁBADO 30 DE MAYO, ESTADIO RIVER PLATE


UN ADIOS MONUMENTAL

Más de 60 mil personas cantaron por última vez al ritmo de Los Piojos, en una noche inolvidable en la que no faltaron los clásicos, la habitual fiesta piojosa y las lágrimas de los fanáticos que ya empezaron a extrañar a la banda de Palomar.  


Por Claudio Pronesti

 

Miles de almas - en un ritual sin calma - formaban una extensa fila que ni los charcos llenos de agua, que cubrían los alrededores del estadio de River Plate, lograban dispersar. La legión de peregrinos marchaba hacia la última cita, a la cual fueron convocados por la propia banda hace poco más de un mes. Dispuestos a despedir a pleno a Andrés Ciro Martínez y compañía, a pesar del frío y la lluvia que todo lo inundaba.


De un lado y del otro de la hilera de piojosos se observaba un ejército de cabezas tapadas, que encapuchados en sus ropas, buscaba acortar el recorrido a paso veloz, a pesar del embudo humano que formaba la primer valla policial.

A casi dos horas del comienzo del show, una multitud cubría la avenida Del Libertador apurada por la ansiedad y el clima invernal que no daba tregua y pegaba duro en los fanáticos de la banda de El Palomar. Aunque no tanto como para aplacar a los que no paraban de bajar de cuanto colectivo pasaba por la zona. Combis con cartelitos que indicaban ciudades del interior del país coparon Udaondo, y el calor de la gente hacía que el viento se sienta menos en las oscuras adyacencias del Monumental.

Las coquetas esquinas de Nuñez desboradaban de chicos y chicas con remeras, buzos, camperas y trapos de Los Piojos. La multitud no dejaba ni por un momento de cantar, abrazarse, saltar y caminar hacia el estadio. Los kioscos, en medio del camino, no daban abasto para satisfacer la sed de todos ellos, los fanáticos que no dejaban de brotar desde todos los rincones.

piojo0“Vamos que es el último che!”, fue la arenga más escuchada, y mientras algunos corrían a comprarse el piloto de plástico que a esa altura de la noche cotizaba a diez pesos, otros a los que parecía no importarles demasiado, desafiaban al temporal que había comenzado por la mañana y amenazaba con no parar nunca más.

“Ya lo veo, ya lo veo, si no cantamos todos, parecemos Soda Stereo”, era la bandera que se levantaba al ingresar, por fin, al playón por donde se accedía al campo, popular y plateas. Los baños químicos eran una bendición para hombres y mujeres que buscaban desesperados liberarse a tiempo de todo aquello que les impedía disfrutar del ritual tan esperado.

Una vez cumplido este requisito, muchos de los que en un principio optaron por entrar al campo, que a las 21 todavía no lucía lleno, se escaparon del frío buscando refugio en las plateas. Pero más tarde, precisamente sobre el final del concierto, nadie quiso estar tan lejos del escenario.

CONCIERTO FINALE

A las 21.55 las luces del Monumental se apagaron, y el momento tan esperado llegó de la mano de los primeros acordes de una versión liviana de “Te diría”, entonada de forma pausada y lenta por un Andrés Ciro enfundado en una campera de cuero negra y bufanda blanca. Segundos después, la canción tomó su curso original y la muchedumbre explotó ante la inconfundible gola de su líder, que salió a romperla desde el vamo

piojo1Le siguieron “Babilonia” y “Labios de Seda”, y a esa hora ya nadie se acordaba de ese cielo amenazante que los acompañaba y que cada tanto parecía salpicar lágrimas de despedida. “Buenas noches River Plate, esta es una velada especial, la sexta vez que tocamos acá. Gracias por estar. Vamos a hacer ahora un tema para los enamorados, así que disfrutenló”, fueron las primeras palabras de Ciro, antes de los primeros e inconfundible acordes de “Ando ganas (Llora, Llora)”.


Los Piojos subieron la apuesta y desafiaron la memoria de su público mientras invitaban a bailar “Manise” ; obtuvieron como respuesta un coro fiel que siguió paso a paso la seguidilla compuesta por “Esquina Libertad”, “Tan sólo” y “Todo Pasa”. “¡Gracias por estos 20 años! Un sueño cumplido para nosotros!”, fue la nueva ofrenda del líder del grupo de El Palomar.

Unos minutos más tarde, encaprichada en no perderse ni un segundo del recital, la tormenta volvió a decir presente, esta vez de manera no tan fuerte pero no por eso menos molesta. Las plateas bajas comenzaron a recibir nuevos inquilinos que buscaban cubrirse del chaparrón. Pero la introducción de “Luz de Marfil” los obligó a regresar al campo en menos tiempo de lo esperado.

Ciro se tomó un descanso y dio paso a que dos de los otros integrantes de la banda desplieguen sus dotes vocales: Miguel Angel “Micky” Rodríguez (bajo) salió a escena con su ya clásico y efectivo “Fijate”, y luego fue Gustavo “Tavo” Kupinski (guitarra) quién oportunamente regaló su versión de “Sudestada” –“dedicada a Piti Fernández, ex guitarrista y fundador de la banda”-, justo cuando un aluvión de agua caía con gran intensidad.

“Los Piojos no se van, Los Piojos no se van, no se van, Los Piojos no se van” era el pedido -casi súplica- que tronaba desde todos los costados de la cancha, y la sucesión de “Fantasma”, “Around, Around” y “Shup Shup” (armónica de Ciro en todo su esplendor) sacudió al Monumental al son del mejor rock and roll.


piojo2Luego fue el turno del disco Civilización , con la desgarradora “Difícil” y la eléctrica “Manjar”. Uno de los momentos más emotivos del show se dio cuando Katya y Manuela, las hijas de Ciro, se adueñaron del escenario junto a los hijos de los otros Piojos, y todos ellos juntos se movieron fervorosamente al ritmo de “Pistolas”, para luego lucirse con los coros de “Canción de cuna”, compuesta especialmente por su papá (Andrés), para ellas.

La sección dedicatorias, infaltable en esa noche irrepetible, la inaguró el propio Ciro cuando llamó a sus peregrinos a “oir el silencio”, y dio gracias por la enorme cantidad de mails, cartas y demás mensajes de amor que les fueron enviados durante los últimos días. A tal fin, y como según sus propias palabras no encontró mejor manera de simbolizarlos a todos, le dio la chance de subir al escenario para leer su mensaje a Alejandro Delosa, un fanático que había hecho llegar sus sentimientos vía correo electrónico.

“De la mano de Los Piojos conocí pueblos, lugares y gente. Entiendo que como todos, ellos (Los Piojos) necesitan descansar un tiempo. Hoy casualmente es mi recital número 100, y a pesar de este final , espero que alguna vez todos nosotros podamos compartir el show 101. Como dijo el Indio (Solari) alguna vez: Las despedidas son esos dolores dulces . Gracias Piojos”, fueron las conmovedoras palabras de Delosa.

Antes de darle paso a un nuevo agradecimiento, una sucesión de hits llegó de la mano de “Verano del ´92”, “Desde lejos no se ve”, “Cruel” y “Genius”. “No soy bueno para los discursos; muchas gracias a todos, por todo. A través de esta canción, la banda entera les da las gracias”, dijo Ciro, e instantáneamente comenzó a sonar “Pacífico”.

El primer amague de retirada llegó pasadas las dos horas de concierto y duró 30 minutos, de la mano de “Finale” y la tradicional lectura de banderas provenientes de todos los rincones del país.

Unos minutos antes de la una de la madrugada, “Ruleta” (con dedicatoria especial a Mario Pergolini, presente en el estadio), “Al desierto”, “Los Mocosos” (el tema más pedido en los foros piojosos para abrir o cerrar el ritual) y “Muévelo” se convirtieron en el adiós verdadero de una banda que, a lo largo de 20 años, desplegó toda su magia rocanrolera recorriendo gran parte del país y escenarios de todo el mundo.

En el sexto e inolvidable Ritual que Los Piojos ofrecieron en el estadio de River tuvo tres horas de duración, en las que no faltaron los mejores temas del grupo -tocaron 31 en total-. Los momentos más emotivos de la noche se vivieron cuando las pantallas gigantes, ubicadas en los dos costados del escenario, reflejaron las caras desencajadas de llanto de los fanáticos.

Instalados para siempre en la historia del rock nacional, y aunque todo hace suponer que esta vez sí se trata de un largo parate, Los Piojos se toman un descanso del cual no descartan alguna vez volver.

LISTA DE TEMAS

16.Manjar
1. Te diría 17. Pistolas
2. Babilonia 18. Canción de cuna
3. Labios de seda 19. El Farolito
4. Ando ganas (Llora, llora) 20. Verano del ´92 (con “ La Chilinga ”)
5. Manise 21. Desde lejos no se ve
6. Esquina libertad 22. Cruel
7. Tan sólo 23. Genius
8. Todo pasa 24. Pacífico
9. Luz de marfil 25. Balneario de los doctores crotos
10. Fijate (cantada por “Micky”) 26. Buenos días Palomar
11. Sudestada (cantada por “Tavo”) 27. Finale
12. Fantasma 28. Ruleta
13. Around, Around 29. Al desierto
14. Shup Shup 30. Los Mocosos
15. Difícil 31. Muévelo