EL REY DEL RIFF
SKAY EN TEMPERLEY
El ex guitarrista de Los Redondos dio una lección de rocanrol para los dos mil quinientos seguidores que se acercaron hasta el Auditorio Sur. Acompañado por su banda, Los Seguidores de la Diosa Kali , repasó los tres discos de su etapa solista y recordó viejos clásicos ricoteros.
Por Ariel Bacca
El lugar elegido esta vez por La Negra y El Flaco no sería otro que el Auditorio Sur de Temperley, que se vistió de ricota para tal ocasión.
La previa, como siempre, fue inolvidable. Los lugares elegidos fueron los bares vecinos del auditorio. Las cervezas y los rocanroles alegraban los corazones de los seguidores de Skay. Y también los de los dueños de los bares, que no paraban de facturar.
Cerca de las 21.40, la multitud ya había ingresado casi en su totalidad. Las dos mil quinientas almas que habían en el lugar hacían que del auditorio un infierno encantador. Y apenas pasaditas las veintidós, se apagaron las luces y comenzaron a escucharse los primeros acordes de “Paria”, un tema de aquellos como para arrancar una gran noche de rocanrol.A esta altura el lugar ya hervía, y como para no tener respiro El Flaco siguió con “El gourmet del infierno” y “Meroe y los sortilegios”.
Los Seguidores de la Diosa Kali nos daban un respiro y siguieron el show con “Bye bye”, y ahí nomás pegaron tres temas que hicieron que el recinto de Temperley explote con “Los caminos del viento”, “Dónde estás” y “La doble marca”.
La banda cada día parece más acoplada. A nivel nacional, la banda de Skay se ubica bien arriba del podio, entre las mejores.El show siguió con “Astrolabio”, tremendo tema. Y cerca del final del primer acto llegó el primer redondo con el pogo más grande del mundo: “JI JI JI”. Después vino un merecido descanso de diez minutos como para recuperar las energías gastadas.
Luego del pequeño intervalo, la banda volvió a escena y sorpresivamente pegó el primer cachetazo de la segunda parte del show con “Arcano XIV” y “Flores secas”.
En seguida llegaría el momento más romántico de la noche, donde El Flaco entonaría “El viaje de las partículas”, tema que siempre dedica a la eterna Negrita Poli.
“Ángeles caídos” fue lo que siguió y pegadito llegó “Soldaditos de plomo”, el personal seguridad revoleaba botellas de agua mineral, pero de nada sirvió ya que lo que vino a continuación fue “Nueva Roma” (te cura o te mata…). Y nos curó, nos ayudó a ponerle pilas a lo que se venía para el final.
“Fantasma del quinto piso” y al instante “Tal vez mañana”, y seguidito “Oda a la sin nombre”. Pero con los primeros acordes de “El pibe de los astilleros” ya no hubo agua que apagara tanto fuego.
El final llegaba con “El Golem de paternal” y “Síndrome del trapecista”.
Del Flaco ya no hay nada para decir, sería tonto ponerse a contarles lo que entrega en cada show y lo que toca este ser humano. Pero hay que destacar lo que suena su banda. Lo que toca El Topo Espíndola, como deja la vida en cada palazo. Lo que contagia Lecu (teclados) en cada gesto; la energía que emite es increíble.
Lo que transmite Oscar Reyna (segunda guitarra) en cada solo es estremecedor. Y que se puede decir de Claudio Quartero, la solvencia y la calidad del bajista de La Saga y Tribu Fandango son envidiables.
La próxima cita será en El Teatro, el 15 y 16 de Mayo. Después vendrá El Calafate, y El Flaco seguirá llenado el país de rock & roll. Nosotros estaremos allí para contarles todo.
LISTA DE TEMAS:
*Paria

















