CIUDAVITECOS
POR EL CAMINO DEL SUEÑO
La banda independiente del Oeste del conurbano prepara la salida de su tercer disco, en el que hacen cumbia, le cantan al cuidado del medio ambiente y le dicen no a las drogas.
Por Adrián Escalante
Tarde de otoño, llegamos a Ciudad Evita, el barrio más peronista de La Matanza. Allí nos encontramos con dos de los iniciadores y cantantes de Ciudavitecos, Quique y Mariano, en el estudio de grabación “Living Comedor”, donde este último se gana la vida. El nombre del lugar no es desacertado. La calidez con la que los muchachos reciben a Mavirock nos hace sentir como en casa. Y sepan que la conjunción de lugares e integrantes que tiene Ciudavitecos no es pura casualidad, porque hace nueve años la banda se presentaba como un trío en formato sound system: Mariano en programaciones en bajo y voz y Quique y Tato en voz. “Tirábamos pista y cantábamos”, explican. Pronto se sumaron músicos invitados a los shows como Pedro Rosafa (Karamelo Santo) en percusión y Pepe Bigatti (Un Kuartito) en guitarra, y un año después la banda, que se llamaba Rey Kaníbal, editó su primer disco CIUDAVITECOS. La grabación se hizo en los estudios “El Cangrejo Records” bajo la producción de los Karamelo Santo (Lucas Villafañe, Goy Ogalde y Diego Aput) y con la participación de muchos músicos invitados, lo que impulsó la inclusión de nuevos integrantes. Actualmente el grupo está conformado por Tato (voz y armónica), Mariano (voz, sintetizadores, programación y teclados), Demián de los Santos (guitarras, bandurria y talk box), Cui (bajo), Humber (batería), Chiry (percusión), Gastón (trombón) y Tizinio (trompeta).
Al poco tiempo, debido a problemas legales con el nombre de la banda que ya estaba registrado, pasaron a llamarse Ciudavitecos y en 2005 sacaron su segunda placa discográfica, LA INSPIRANZA, bajo la misma supervisión artística que la anterior. La mostraron por infinidad de escenarios, con alguna sede temporal en las sierras cordobesas, pero siempre con la dedicación y humildad que los caracteriza. Toda esta introducción es necesaria porque los muchachos desean apuntarle al futuro y usar el pasado como herramienta para lo que viene que, justamente, logró materializarse y se llama BROTA LA CLASE MÁS SENCILLA POR EL CAMINO DEL SUEÑO (así, todo de corrido), tercer disco de Ciudavitecos y una obra totalmente diferente a todo lo conocido.
-¿A qué se debe el particular nombre que le dieron al nuevo material?
-Mariano: Tiene que ver con muchas frases de canciones que están dentro del disco y terminó siendo una unión del mensaje de todas las canciones. Es un sueño que estamos recorriendo en vivo. Fue así: Demián tiro “Brota”, Quique “La clase más sencilla” y yo había pensado “Sueño por el camino del mundo” (risas).
-En los dos primeros discos conviven lo que llaman “máquinas” e instrumentos convencionales propios de una banda de rock. ¿Con qué nos vamos a encontrar en esta tercera placa?
-Quique: Es verdad. El primero fue grabado con máquinas y le agregamos un poco de guitarras, bajo y batería. El segundo tiene la base con una banda estable y le agregamos las máquinas. El tercero es una mezcla de los dos, están las máquinas pero también está la banda. Hay un cincuenta y cincuenta.
-Mariano: En el sitio de MySpace se puede escuchar el corte de difusión “El dengue”, que tiene una base de cumbia en la que participó Pablo Lescano.
-Quique: Ese tema lo escribí hace diez años y lo tocaba con otras bandas de invitado. Es una cumbia rockera que hicimos con Pablito Lescano. Un lujo laburar con este loco. Lo llamé y lo quería traer acá (al estudio Living Comedor), me dijo que no y nos invitó a su estudio en medio de una villa en San Fernando. Un pibe de barrio, humilde y un capo en lo que hace. Fuimos con una cumbia hecha con maquinita, le sacamos eso y le agregó todo: teclado, percusión, rayador.

















