En 1971 el periodista pakistaní, miembro del Grupo Marxista Internacional, director de cine y guionista de la película Al sur de la frontera, Tariq Ali y el historiador británico Robin Blackburn entrevistaron a John Lennon y Yoko Ono para el diario trotskista londinense The Red Mole. “John comenzó a llamarme y luego nos encontramos –recuerda desde Londres Tariq Ali, consultado por Mavirock–. Estuvo en mi pequeño departamento con Yoko, trajo comida japonesa y yo sugerí que nuestro diario debía entrevistarlo.
Al principio no estaba muy convencido, decía que él no era lo suficientemente bueno para un diario tan serio y revolucionario, entonces hablé con él sobre la importancia de hacer la nota y finalmente estuvo de acuerdo”. La entrevista fue realizada durante un día en Tittenhurst Park, Inglaterra, donde Lennon vivía y tenía su estudio de grabación. La historia completa de aquel encuentro es relatada en la autobiografía de Ali, Streetfighting years, publicada en la década del 80. A continuación, un resumen de la extensa entrevista que inspiró al beatle a escribir “Power to the People”.
Por Tariq Ali y Robin Blackburn
JOHN LENNON
LA ENTREVISTA PERDIDA
MVR
Tariq Ali: -Tu último disco y tus recientes declaraciones, especialmente las entrevistas en la revista Rolling Stone, sugieren que tus puntos de vista se radicalizan cada vez más y se vuelven más políticos. ¿En qué momento dirías que comenzó a ocurrir?
John Lennon: -Siempre he tenido conciencia política y he estado contra el statu quo. Es bastante básico, cuando has aprendido desde chico, como yo, a odiar y a temer a la policía como tu enemigo natural y a despreciar al ejército como algo que se lleva a todos y los abandona muertos en alguna parte. Es simplemente un asunto básico de la clase trabajadora,aunque comienza a desteñirse cuando vas envejeciendo, tienes una familia y te traga el sistema. En mi caso nunca he dejado de ser una persona política, aunque la religión tendía a eclipsarlo en mis días de ácido, allá por el 65 o 66. Y esa religión fue el resultado directo de toda esa
porquería de la superestrella: la religión fue una válvula de escape para mi represión.
Pensé: “Bueno, hay algo más allá de la vida, ¿no es cierto? Seguro que no puede ser esto.” Pero de cierto modo siempre fui político. En los dos libros que escribí, aunque los hice en una especie de jerga joyceana, hay muchos palos a la religión y hay un drama sobre un trabajadory un capitalista. He estado satirizando al sistema desde mi infancia. Solía escribir revistas en la escuela y las distribuía.
Tenía mucha conciencia de clase, solían decir que era un resentido, porque sabía lo que me había sucedido y sabía de la represión de clase que nos afectaba. Era un maldito hecho, pero en el huracán del mundo de los Beatles, se quedó afuera, cada vez me apartaba más de la realidad, durante un cierto tiempo.
TA: -¿Cuál pensás que fue el motivo para el éxito de tu música?
JL: -Bueno, en esa época se pensaba que los trabajadores se habían impuesto, pero me doy cuenta en retrospectiva que es el mismo trato engañoso como el que les dieron a los negros, fue sólo que permitieron que los negros fueran corredores, boxeadores o artistas. Es la alternativa que te permiten; ahora la salida es ser estrella pop, que es en realidad lo que digo en el álbum, en WORKING CLASS HERO.
Como dije en Rolling Stone, los que tienen el poder son los mismos, el sistema de clases no cambió ni una pizca. Desde luego, hay mucha gente que anda por ahí ahora con pelo largo y algunos chicos a la moda de clase media andan en ropas hermosas.Pero nada cambió con la excepción de que todos nos vestimos un poco mejor y dejamos que los mismos hijos de puta dirijan todo.
Robin Blackburn: -Por cierto, la clase es algo que los grupos de rock estadounidenses no han tocado todavía.
JL: -Porque todos son de clase media y burgueses y no quieren mostrarlo. Tienen miedo a los trabajadores, en realidad, porque los trabajadores parecen fundamentalmente de derecha en Estados Unidos, aferrados a sus bienes. Pero si esos grupos de clase media se dan cuenta de lo que sucede, y lo que ha hecho el sistema de clases; es cosa de ellos que repatríen a la gente, y que se salgan de toda esa mierda burguesa.TA: -¿Cuándo comenzaste a salirte del papel que se te impuso como Beatle?
JL: -Incluso durante el apogeo de los Beatles, traté de oponerme, igual que George. Fuimos unas pocas veces a Estados Unidos y Epstein siempre trató de llenarnos de palabras vacías sobre Vietnam.Así llegó el momento en el que George y yo dijimos: escucha, cuando pregunten la próxima vez, vamos a decir que no nos gusta esa guerra y que pensamos así como Fab Four”. Fue la primera oportunidad en la que saqué a relucir un poco la bandera.
Pero tienes que recordar que siempre me sentí reprimido. Estábamos todos tan presionadosque apenas había alguna oportunidad de expresarnos, especialmente cuando trabajábamos a ese ritmo, viajando continuamente y mantenidos todo el tiempo en un capullo de mitos y sueños.
Es bastante duro cuando eres César y todos dicen lo maravilloso que eres y te dan todos los bienes y las muchachas; es bastante duro escapar de eso, decir: bueno, no quiero ser rey, quiero ser real. Así que el segundo acto político que hice fue decir que Los Beatles son más grandes que Jesucristo. Eso realmente hizo estallar la escena. Casi me fusilan por eso en Estados Unidos. Fue un trauma inmenso para todos los chicos que nos seguían. Hasta entonces se mantuvo esa política tácita de no responder a preguntas delicadas, aunque yo siempre leía los periódicos, las secciones de política. La conciencia continua de lo que estaba sucediendo me hacía sentir avergonzado de no decir nada. Estallé porque ya no podía seguir jugando el juego, simplemente ya era demasiado. Desde luego, Estados Unidos aumentó la presión, especialmente porque la guerra ocurría allí. De cierto modo resultamos ser un caballo
de Troya. Los “Fab Four” llegamos directamente a la cumbre y entonces cantamos sobre drogas y sexo y entonces me metí en más y más cosas pesadas, y ahí fue cuando comenzaron a abandonarnos.


















