EN EL TEATRO DE FLORES
Por El Preso

maviteatro

El maravilloso calor de cuando se acerca el final del año y se hacen ostensibles los escotes. Susurrantes pequeñas gotas de rocío interior se deslizan por la espalda de las chicas.

El día de los inocentes: antes se hacían bromas y te decian "que la inocencia te valga", pues bien el 28 de diciembre, en el rioba de Flores, mas de mil doscientos tipos, chicas, chicos y hasta abuelos hicieron gala y alarde de la inocencia mas valiosa que proponía la noche. La mas genuina inocencia de levantar banderas y canticos, de llorar, de abrazarse como cófrades. Mavirock en el teatro de Flores hizo estallar el lugar.

La mejor de las inocencias, la de los pibes, la de todos, que es la que nutre el alma. Esa inocencia de la pelota en la vereda, jugar a la escondida, rajarte por el tapial del vecino, afanarte los nísperos, reventar un vidrio de un naranjazo, sucumbir a encantos subterfugios de la existencia. Esas inocencias maravillosas que da una u otra manera se convierten en sonido y le ponen palabras que no se pueden encontrar, que no tendrían sentido en otro contexto, se hace una estética, se lanza como un cohete multitudinario al rescate de las inocencias perdidas y encontradas colgados de las orejas. Esta vez no será de reprimenda lo de las orejas. Será de regocijo, como es cada vez que toca la banda. El teatro de Flores ha explotado literalmente, ni una uña entra. Una gota mas de transpiración hubiese provocado un tsunami.

Los intensos 27 temas se ordenan entre los clásicos de los redonditos y los de la banda, y aquellos mas clásicos de propio puño y letra de María Victoria. Las banderas flamean buscando un centímetro por donde mostrarse, en la segunda parte suena "Tarea fina" con la armónica de Chasman, de ahí nomás, de Bahía Blanca. Y así se sigue, rescatando la inocencia de inocentes que no están de manera material pero si uno acá respira los siente, inapelable, véanlo ustedes mismos. Los hermososcoros que fueron llenando, la banda sonando como nunca, una topadora sonora con finezas. La base maravillosa de Silvia, Hernán, Rodrigo, Zumba y Ernesto, sumado a ellos el sonido personal del saxo del Topo transforman al término de Mavirock en concepto.

El que se perdió este show, jamás sabrá lo que se perdió. Ahora la banda pergeña un nuevo disco de estudio así que calculamos que se mantendrá alejada de los escenarios por un tiempo prudencial. Ahora habrá que esperar un nuevo disco y nuevos días de los inocentes gozosos, como éste.