LO DE LUCA

LO DE LUCA
Una comisión permanente de homenaje y
agradecimiento a Luca Prodan. Su ar te, su
inspiración, su genio y su perpetuidad.
Por El Preso
Fotos de Ariel Bacca
Alsina 451. En la noche del 22 de diciembre de 1987, Luca George Prodan fue encontrado sin vida, en posición fetal, en la habitación que vivía (con) su última novia: Silvia Ceriani. El lugar todavía se mantiene intacto, como aquella triste noche de verano, y es el único ambiente del edificio que no fue reformado.
En la calle Alsina, entre Defensa y Bolívar, a una cuadra y media de la Plaza de Mayo, en pleno corazón porteño está Lo de Luca, lugar donde vivió y murió el cantante de Sumo, Luca Prodan. La pancarta colgada en la entrada lo dice todo: “Basta, me voy rumbo a la puerta. Y luego al boliche de la esquina, a tomar una ginebra con gente despierta.
Esta sí que es Argentina”. Una escalera de mármol y a sumergirse en el lugar. Se me apretó el corazón cuando pasé el umbral. Una casa de 1750, vecina a la de Encarnación Ezcurra, esposa de Juan Manuel de Rosas.

Unos locos al ver que este lugar se alquilaba decidieron preguntar en la inmobiliaria. Así, un día, alquilaron este lugar que estaba abandonado desde 1998, completamente en ruinas, se habían caído algunos pisos y todo estaba para demoler.
En el interior de la casa están las fotos de aquella época. Hoy es un bar, se reciclaron todas las habitaciones, menos donde vivía el Pelado y donde murió. El patio es el lugar principal, y fue techado con un novedoso y rebatible techo de chapa.
Fabián Otero, responsable del lugar, me explica que es como un convertible para ver las estrellas. Después de despegar de allí membrana, brea y pintura antihumedad, se pueden ver las baldosas originales. Si bien esto es un emprendimiento privado, se quiere resguardar el espíritu del más ilustre de sus moradores.
Fabián vivió acá años después, con el frío y la humedad que calaba el alma. El dueño actual, un amable señor entrado en años, no quería demoler ni vender porque de chico jugaba en este
patio con Niní Marshall. "Los de la inmobiliaria querían poner un hostel, los engañamos diciendo que íbamos a poner un restaurant folklórico".

En este lugar conviven tres exposiciones simultáneas por dos meses.
Dos en las habitaciones del frente: una enorme y otra pequeña. Y la tercera en la habitación contigua que alquilaba Luca. Solo para los que puedan, también donde murió Luca -la pieza donde vivía su novia-, se puede apreciar como un montón de cajitas vacías de chicles Tic-Tac contra la ventana de la pieza, al iluminarse con un reflector, conforman un humilde vitreaux.
En este lugar, ambientado con música y proyecciones, bandas independientes, poesía, cine y todo aquello ligado al arte intentando romper con el monopolio de la música que vacía de contenido y llena los bolsillos de las multinacionales caníbales, en 2007 Luca Prodan fue
declarado ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Fue quien arrancó un delirio de la barra explotando en el recinto. Luego lograron la declaración de Interés Cultural, para que este espacio no háganse convierta en un supermercado y siga funcionando en este ámbito.
"Los ex Sumo nunca vinieron a ver al pelado cuando vivía, así que ahora ni nos atendieron el teléfono para la invitación a la inauguración", comenta Fabián...

En la inauguración, a pesar de haberse hecho un lunes, cuatro mil personas cortaron Alsina. Tocaron Andrea Prodan con su Roma Pagana e Ismael Sokol con La Propina. Este lugar puede ser La Fusa de Vinicius para las bandas más pequeñas e ignotas. Quieren llevar la memoria del Pelado adelante, de su arte, su genio, su generosidad y no solo eso sino proyectarlo en nuevas generaciones.
Cientos de timbrazos preguntando qué se hacía, qué había, cuándo abrían, abrieron hoy para Mavirock.
En la habitación de Luca hay unos sillones y una tele vieja transmitiendo lluvia, él era el único que la hacía andar los domingos. Se espera que un día se arregle sola, así que estaremos esperando atentos con una ginebra.
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